En los últimos años se está invirtiendo y desarrollando en tecnología robótica a una escala sin precedentes a nivel mundial. Además de promover la aplicación de la inteligencia artificial, los materiales y el diseño de los robots también son factores de principal preocupación.
Entre ellas, mejorar la capacidad de agarre del robot es la tarea más compleja. Requiere ayuda tanto de inteligencia artificial (para identificar objetos con precisión) como de materiales robóticos adecuados (para garantizar la adhesión y no dañar los objetos). En septiembre pasado, Nvidia causó revuelo en el mundo de la tecnología cuando introdujo un nuevo algoritmo llamado 6-Dof-GraspNet, que permite a los robots distinguir y seleccionar objetos arbitrarios. Un mes después, OpenAI presentó Dactyl, una mano robótica que puede aprender a resolver complejos cubos de Rubik en poco tiempo.
Hoy, un equipo de investigación interdisciplinario internacional que incluye expertos de la Universidad de Harvard, EE. UU. y la Universidad de Beihang, China, continuó conmoviendo a los amantes de la tecnología al presentar un brazo robótico blando, diestro y extremadamente inteligente, capaz de identificar y agarrar casi cualquier objeto dentro de su capacidad. con una forma inspirada en los tentáculos de un pulpo.
El secreto aquí es el material flexible y de alta fricción utilizado para fabricar el brazo robótico, combinado con "vasos de vacío" que están modelados exactamente como los tentáculos de un pulpo. Este novedoso diseño permite al robot sostener, mover y controlar innumerables tipos de objetos de muchas formas diferentes, siempre que el tamaño no sea demasiado grande, desde finas láminas de plástico, tazas de café, tuberías de prueba, huevos e incluso un cangrejo vivo.

Para crear este increíble brazo robótico, los investigadores primero calcularon cuidadosamente la forma y el mecanismo de funcionamiento de los tentáculos del pulpo en la naturaleza (estos brazos son un tipo de cámara hidrostática para aprender músculos), luego eligieron el mecanismo más óptimo, así como el material que es suave. suficiente y tiene la capacidad de adherirse como el cuero blanco real, especialmente las indispensables "ventosas" en los brazos. Estas ventosas biológicas de vacío se pueden fijar a casi cualquier objeto.
El funcionamiento del brazo robótico está determinado básicamente por dos sistemas de válvulas. Una válvula aplica presión para doblar el brazo, mientras que la otra válvula actúa como un sistema de vacío que distribuye la fuerza a las ventosas. Por supuesto, la cantidad de presión y fuerza de vacío se aplicará de manera flexible, lo que permitirá una adhesión efectiva a ciertos tipos de objetos.
El nacimiento de este interesante brazo robótico aportará nuevos conocimientos sobre la fabricación de actuadores robóticos basados en materiales blandos, como premisa para la creación de brazos robóticos gigantes o microscópicos, pero extremadamente hábiles para realizar trabajos peligrosos o de gran dificultad por cuenta del ser humano.